¿Las Ciencias más allá de la verdad? Entre la falsabilidad y el dogmatismo

Introducción

La epistemología es la rama de la filosofía que se ocupa del estudio del conocimiento: su naturaleza, origen, límites y criterios de validez. A lo largo de la historia, los filósofos han debatido cuestiones fundamentales sobre cómo sabemos lo que sabemos, qué significa conocer algo y qué diferencia el conocimiento de la simple opinión. Este campo se entrelaza profundamente con la filosofía de las ciencias, que examina los fundamentos, métodos y alcances de las ciencias, interrogando qué hace que una teoría sea científica, cómo se justifica el conocimiento científico y qué valor tienen las teorías frente a la realidad que pretenden describir.

La filosofía de las ciencias ha evolucionado significativamente desde el empirismo clásico de los siglos XVII y XVIII, donde autores como Francis Bacon y David Hume argumentaban que el conocimiento científico se basa en la observación y la inducción. Sin embargo, a lo largo del siglo XX, filósofos como Karl Popper revolucionaron esta visión al cuestionar el papel de la certeza y la inducción en la ciencia, introduciendo conceptos como la falsabilidad y el carácter provisional del conocimiento científico. En este contexto, el criterio de demarcación de Popper, que separa la ciencia de la pseudociencia, se ha convertido en un pilar fundamental de la discusión epistemológica contemporánea.

El Valor de la Falsabilidad en la Ciencia: Reflexiones Desde Popper

Karl Popper, uno de los filósofos más influyentes del siglo XX, estableció un criterio fundamental para distinguir entre teorías científicas y no científicas: la falsabilidad. En términos sencillos, una teoría es falsable cuando puede ser refutada mediante contraejemplos o experimentos que no coincidan con sus predicciones. Si una teoría no es falsable, como sucede con el psicoanálisis o la astrología, simplemente no pertenece al ámbito científico. En cambio, el marxismo, aunque falsable, es sostenido dogmáticamente por muchos de sus defensores, quienes ignoran los contraejemplos que lo refutan.

Popper plantea que una teoría debe poder ser falsada para ser considerada científica, pero este criterio ha sido objeto de crítica. Algunos argumentan que ciencias como la biología evolutiva, o incluso ciertas teorías en física, no siempre permiten experimentos claros que puedan falsarlas. Por ejemplo, la teoría de cuerdas en física teórica no ha sido empíricamente falsada ni confirmada hasta la fecha, lo que pone en cuestión la aplicabilidad estricta del criterio popperiano a toda disciplina científica. Aquí surge una posible crítica: si una teoría es considerada científica por su capacidad de generar hipótesis falsables, pero no se pueden realizar experimentos adecuados debido a limitaciones tecnológicas, ¿sigue siendo válida su clasificación?

Popper y la Imposibilidad de Demostraciones Concluyentes

Popper sostiene que exigir demostraciones o refutaciones estrictas en las ciencias empíricas impediría el avance del conocimiento. Las ciencias no pueden aspirar a la certeza absoluta, pues tanto el conocimiento como los seres humanos son falibles. El progreso científico se basa en la crítica constante y la disposición a abandonar teorías cuando estas no superan la prueba de la experiencia, pero nunca se puede esperar una falsación completa y definitiva.

Este rechazo a la búsqueda de una verdad absoluta ha generado críticas, sobre todo desde posturas más optimistas respecto al conocimiento. Por ejemplo, algunos defensores del realismo científico afirman que ciertas teorías, como las leyes de la física newtoniana, han alcanzado un nivel de certeza que, aunque falible en principio, resulta improbable que sea refutado en su totalidad. Podemos decir entonces que si no existe un punto en el que podamos afirmar con seguridad que algo es verdadero, el progreso científico podría parecer una búsqueda infinita, sin un horizonte claro. ¿No es posible, entonces, que algunas teorías alcancen un grado de estabilidad y predictibilidad tal que debamos considerarlas, al menos en la práctica, como concluyentes?

El Criterio de Demarcación en la Ciencia Según Popper

Popper no defiende un criterio de demarcación basado en una falsabilidad estricta o concluyente. Para él, las teorías científicas deben ser revisables y susceptibles de crítica, lo que implica que no se puede alcanzar un conocimiento infalible. El conocimiento es conjetural y siempre está abierto a ser modificado. Aunque Popper cree en una verdad objetiva, esta no es inmutable, y su falsación es necesaria para avanzar. Ahí es donde radica su objetividad.

Sin embargo, este criterio ha sido criticado por no tener en cuenta las particularidades de ciertas disciplinas, como la psicología o las ciencias sociales. En estas áreas, la falsabilidad es más difícil de aplicar debido a la complejidad y variabilidad de los fenómenos estudiados. Tomemos, por ejemplo, la teoría del comportamiento cognitivo. Aunque muchas de sus hipótesis son falsables en principio, en la práctica, los resultados experimentales pueden estar influenciados por una multitud de factores contextuales que dificultan su falsación. Nos podríamos preguntar ¿es justo aplicar el mismo criterio de falsabilidad para todas las ciencias, cuando algunas tratan fenómenos mucho más complejos que los de las ciencias naturales?

La Regla Suprema de la Metodología Científica

Para Popper, la regla más importante en la ciencia es que ninguna teoría debe estar protegida de la falsación. Esta es la "regla suprema" que rige todas las demás normas del procedimiento científico. El progreso científico depende de la confrontación entre las teorías y los datos empíricos, un proceso inevitable y esencial para el avance del conocimiento.

Aquí también surgen críticas, especialmente en relación con la posibilidad de que la falsación no sea siempre el mejor criterio para evaluar el valor de una teoría. Por ejemplo, en áreas como la medicina o la climatología, muchas teorías se ajustan constantemente en lugar de ser descartadas por completo, ya que la realidad es demasiado compleja para ser capturada por una única refutación. Si una teoría médica sobre el tratamiento del cáncer es falsada en ciertos casos, los científicos no descartan el enfoque completo; en su lugar, ajustan variables y procedimientos. Esta crítica  podría sugiere que una flexibilidad mayor, en lugar de una estricta falsación, puede ser más efectiva en el avance de disciplinas que dependen de la interpretación de datos complejos y multifactoriales.

Básicamente: falsable.

El modelo de falsabilidad de Popper, aunque revolucionario y profundamente influyente, no está exento de criticas. Su insistencia en el análisis y el rechazo a la búsqueda de certezas absolutas ha abierto el camino para una visión dinámica del progreso científico. Sin embargo, a medida que las ciencias se han diversificado y las teorías se han vuelto más complejas, su criterio ha demostrado ser, en algunos casos, limitado o insuficiente. Las críticas que se les realiza no son simplemente triviales: si bien el modelo popperiano nos anima a evitar el dogmatismo, el riesgo de caer en una visión demasiado restrictiva de lo que puede considerarse ciencia sigue siendo un punto central de debate en la filosofía de las ciencias.

Bibliografía:

- Popper, K, "La lógica de la investigación científica", Editorial Tecnos, 1980.